jueves, 24 de septiembre de 2009

Crónica de un viaje ornitológico a las islas Salvajes. Septiembre 2009. Parte II.

Viernes 11 de septiembre de 2009. Segundo día.


La fuerte luz del sol, va entrando por las escotillas de nuestros camarotes y de un brinco todos salimos de nuestras literas, con deseos de ver la forma y color de esta "Meca de las aves marinas".
Durante la noche pudimos comprobar el porque de su nombre “Cagarras”, pues este es el nombre que reciben las pardelas cenicientas en portugués, toda la noche miles de aves canturrearon su “guaña – guaña” sobre nuestras cabeza.

Bahia Das Cagarras (Foto: Juan José Ramos)

Una llamada a tierra a través de nuestra radio…… Bon día autoridades das Illes salvagens, aquí Nauta ….. y tras unos segundo de espera una voz nos invita a bajar a tierra tras comprobar los datos de nuestra embarcación y nuestros permisos. A bordo de una barca neumática auxiliar llegamos a la costa, mientras nuestros ojos escudriñaban el paisaje costero en busca de señales de fauna silvestre.

Patella candei (Foto: Juan José Ramos)

Al llegar todos nos sorprendimos con el tamaño de unas gigantescas lapas pertenecientes a la amenazada lapa majorera (Patella candei) muy abundante en las Salvajes.
Mauricio, el vigilante de la reserva, nos espera en el desembarcadero y nos acompaño hasta el centro de investigación de la Reserva Natural de las Islas Salvajes, entregamos en mano los permisos enviados por los amables funcionarios del gobierno maderense y comenzamos nuestra visita a tierra.

Huras nidos de pardelas cenicientas (Foto: Juan José Ramos)

Cada uno de los huecos, cavidades, cuevas, o similar que existe en la isla es ocupado por un nido de pardela cenicienta, que mantiene en su interior a un emplumado y solitario pollo. Las zonas de acumulos de rocas y muros de piedra, de los intentos de cultivos del pasado, sirven de refugio para los petreles de Bulwer y las zonas más arenosas y de sedimento a diferentes especies de paiños, especialmente al paiño pechialbo (Pelagodroma marina).

Cara sur de Salvajes Grande (Foto: David Martinez Lagor)

Mauricio nos hablo de las diferentes acciones de gestión que realiza el gobierno portugués en la isla, mostrando especial énfasis en el control de especies invasoras, que ha logrado eliminar al conejo de la isla y que mantienen muy controlada a la población de ratones, hecho que se nota, al producirse un aumento de las poblaciones de aves y en la mejora y recuperación de la cubierta vegetal.

Grupo de pájareros en Salvajes Grande (Foto: David Martínez)

Días antes había llovido y la agradecida vegetación lucia sus mejores galas, destacando la presencia de Lotus salvagensis, Euphorbia anachoreta y Argyranthemum thalassophilum en las planicies de la zona superior de la isla. Entre los arbustos más densos observamos algunos aves migratorias paleárticas, papamoscas gris (Muscicapa striata), carricero común (Acrocephalus scirpaceus) y en las zonas más abiertas algunas collalbas grices (Oenanthes oenanthes) y como dato interesante para la isla, pudimos observar un chorlito carambolo (Charradrius morinellus) que se alimentaba entre la vegetación arvense. Además pudimos observar un grupo de seis garzas reales (Ardea cinerea) y ocho zarapitos trinadores.

Carricero común (Foto: David Martinez)

Al volver a la embarcación con el objeto de preparar la comida, para luego navegar entre las aguas cercanas a Salvajes Pequeña, observamos tres ejemplares jóvenes de charrán común (Sterna hirundo), que posaban muy confiados ante nuestras cámaras. En la costa pudimos observar un ejemplar de vuelvepiedras (Arenaria interpres) y escuchar un ejemplar de andarrios chico (Actitis hypoleucos).

Joven de charran común (Foto: Juan José Ramos)

La navegación de la tarde nos permitió disfrutar del vuelo de las pardelas cenicientas, chicas y pichonetas, los petreles de Bulwer y de unos pocos paiños de Madeira, que siguieron nuestro barco a una gran distancia.
La gran duda del viaje se produjo esta tarde al fotografiar un posible petrel, que aun nos mantiene con la duda, de ser uno de los preciados Pterodroma o alguna otra especie más común que enrareció con el efecto de la luz y la ilusión de ver alguna rareza. ¡¡Cosas del deseo!!.

Salvajes Pequeña (Foto: Juan José Ramos)

Sin lugar a dudas navegar en las aguas de Salvajes, requiere de muy buena experiencia en el arte de la navegación pues decenas de bajas y roques rodean las islas dispuestos como auténticos filos de navaja al paso de un despistado navío. Desde el mar pudimos ver una de las principales colonia de cría de paiños pechialbo del mundo, donde se reproducen alrededor de 25.000 parejas, al norte de Salvaje Pequeña.
Los delfines mulares (Tursiops truncatus) nos mostraron el caminos de vuelta a la ensenada Das Cagarras, donde una nueva noche las pardelas protagonizaron un sonoro espectáculo.

Continuará......

martes, 15 de septiembre de 2009

Crónica de un viaje ornitológico a las islas Salvajes. Septiembre 2009. Parte I.

Amanecer del jueves 10 septiembre de 2009, la adrenalina nubla la cubierta del Nauta.

Son las nueve de la mañana y comenzamos a partir rumbo a las islas Salvajes desde el puerto de Radazul, al sur de Santa Cruz de Tenerife. Todo esta preparado para un intenso viaje a uno de los lugares más soñados por los amigos del seawatching.
Un maravilloso velero de trece metros de eslora nos llevara a motor hasta nuestro objetivo, después de veinte años de dura vida por los mares del mundo, el Nauta, dio la vuelta al mundo en solitario a manos de su antiguo propietario Don Eloy, hoy en día es una leyenda de la náutica al servicio de los amantes de las aves, tras el acuerdo mantenido entre Solitec Canarias y Birding Canarias Tours.
David Martínez, Erika González, Miguel Castillo, José Julián Naranjo, el Patrón Fran Leyenda y el que escribe como tour leader, Juanjo Ramos, compusimos el equipo de nuestro primer viaje ornitológico a este archipiélago portugués.

Pardela cenicienta (FOTO: Juan José Ramos Melo)

La navegación con rumbo norte fue excelente, con un mar en calma y una lijera brisa del norte que empujaba a pardela y petreles hacia nuestra embarcación. Las primeras aves en dejarse ver fueron las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) que nos acompañaron hasta bien pasados los Roques de Anaga, al norte de Tenerife. Las siguientes en aparecer fueron las pardelas cenicientas (Calonectris diomedea), observadas durante los cuatro días de navegación en las aguas del atlántico, siendo unas de las protagonistas de muy buenos momentos de nuestra aventura pajarera.

Falaropo picogrueso (FOTO: Juan José Ramos Melo)

A unas cinco millas al norte de Tenerife el rápido vuelo de un petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii) es objeto de nuestra alegría, ya que el amigo David (Mar de Lira) se apunta su primer “bimbo”. A continuación y tras pasar no más de una hora dos pardelas chicas (Puffinus baroli) engordando nuestra lista de especies pelágicas. Se van cumpliendo nuestros objetivos y la alegría deja ver delicadas muecas y discretas sonrisas en las caras de la tripulación.
A diez millas, “sorpresa”, una bolla de pesca llama nuestra atención, pero mucho ojito junto a ella, dos bellos falaropos picogruesos (Falaropus fulicaria) se dejan fotografiar mientras descansan sobre las aguas del océano. Hasta el momento los falaropos han sido considerado raros en las aguas de las islas a pesar de que su principal zona de invernada se encuentra al sur de las Canarias, en el banco pesquero canario-sahariano.

Pardela pichoneta (FOTO:Juan José Ramos Melo)

El sol va achicharrando nuestra piel, mientras unas cervecitas refrescan nuestras gargantas. Tenerife y su silueta queda atrás y las aves marinas migratorias van dejándose ver por cubierta. Un continuo goteo de pardelas pichonetas (Puffinus puffinus) nos mantiene ocupados hasta el atardecer, todas con un marcado rumbo sur a muy escasos metros del agua. Entre las pichonetas se dejaron ver, en algo más de una decena de ocasiones, pardelas capirotadas (Puffinus gravis) , que aceleraron el golpeteo de las cortinillas de nuestras cámaras. Además de pardelas, se observaron varios grupos de bailarines, que con sus colgantes patas dejaban tenues huellas sobre la superficie del gran azul, paiños de Leach (Oceanodroma leucorhoa) en su mayoría, aunque algunos algo más lejanos motivaros que las guías de aves ocuparan la cubierta y entre el acalorado palabrerio, se concluyo en posibles paiños comunes (Hydrobates pelagicus). Detrás de tantas pardelas, petreles y paiños, aguardaban expectantes la sombra de los págalos que se dejaron ver tan sólo en tres ocasiones, observando dos págalos pomarinos (Stercorarius pomarinus) y un págalo parásito (Stercorarius parasitacus). El punto a las no procelariformes se lo puso el algo más de medio centenar de charranes comunes (Sterna hirundo) que observamos principalmente en las horas de la tarde.

Paiño de Leach (FOTO: Juan José Ramos Melo)

Pardela capirotada (FOTO: Juan José Ramos Melo)

El sol va siendo comido por el mar, y unos continuos trinos muestran la silueta de un grupo de zarapitos trinadores (Numenius phaeopus), que a modo de marinos medievales buscan en la oscuridad de la noche el camino que marca la vía láctea de norte a sur.
No sólo las plumas entretuvieron la mirada durante nuestra primera travesía en el Nauta, dos tortugas bobas (Caretta caretta) fueron observada mientras respiraban en la superficie.

Faltando unas pocas horas para la media noche, se deja ver en el horizonte el destello del faro de la isla de Salvajes pequeñas. Horas después, a eso de las dos de la madrugada, el Nauta y su tripulación llegaban agotados a la bahía Das Cagarras al sur de Salvajes Grande, tras haber recorrido 90 millas náuticas a siete nudos de velocidad.

Continuaremos......

lunes, 14 de septiembre de 2009

Aves raras en las islas Salvajes I

(Foto: Birding Canarias Tours)
Durante los últimos días de la pasada semana realizamos nuestro primer viaje a las islas Salvajes, un pequeño archipiélago portugués deshabitado que se encuentra a unos 180 kilómetros al norte de Tenerife.
Durante la tarde del 11 de septiembre de 2009, navegando entre la isla de Salvaje Grande y Salvaje Pequeña, pudimos fotografiar este ave, tipo Petrel, que aun no hemos logrado identificar.

Necesitamos conocer tu opinión, ayudanos a identificarlo.

Como información complementaria, te podemos decir que tenia un vuelo muy rápido, con una proyección alar muy arqueada, de tamaño intermedio entre un petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii) Bulwer's Petrel y una pardela cenicienta (Calonetris diomedea) Cory's Shearwater, dorso marrón oscuro, con franja alar clara, zona ocular oscura, infracoberteras caudales de color claro. La pudimos observar unos 20 segundos volando junto a pardelas cenicientas y petreles de Bulwer.

Indica tus opiniones en el apartado de comentarios. Muchas gracias por ayudarnos a identificarlo.

En breve colgaremos una crónica sobre nuestro primer viaje ornitológico a las islas Salvajes.

Más información sobre los viajes de Birding Canarias Tours en nuestra web.